
La chaira es una herramienta imprescindible para los profesionales.
Dentro del frenético ritmo que hay dentro de una cocina, es realmente útil para corregir de una manera rápida el filo de nuestro cuchillo.
La chaira al ser de un material mucho más duro que la hoja del cuchillo, recupera y alinea el filo de nuestro cuchillo. Dependiendo la dureza de la hoja del cuchillo, deberemos utilizar un tipo de chaira y otro. La chaira debería trabajar únicamente sobre el filo y para ello hay que buscar el ángulo de ese filo para poder trabajar sobre él.
Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir una chaira
- 1. El tamaño.
- 2. La forma.
- 3. El material.
1. El tamaño
Se recomienda siempre que las chairas sean unos 5 centímetros más largas que el cuchillo que vayamos a afilar, así es que en este aspecto debes tenerlo claro a la hora de elegir.
Si quieres abarcar con una sola chaira un conjunto grande de cuchillos, deberás comprar una chaira que vaya sobrada en tamaño, para no quedarte nunca corto.

2. La forma
Por lo general, en el mercado nos vamos a encontrar con chairas de corte redondo u oval, aunque también existen chairas planas. Las chairas ovaladas tiene más superficie de contacto, sacarás más resultado en menos tiempo. Si vas a usar una chaira por primera vez, las de corte redondo son las más recomendables.

3. El material
Todo depende del cuchillo con el que vamos a trabajar. Si queremos asentar cuchillos de acero inoxidable convencionales, nos va a valer con una chaira de acero convencional. Pero si queremos trabajar cuchillos de de acero VG10 o SG2, que son materiales de una extrema dureza, se recomienda usar chairas muy resistentes, de diamante o cerámica.

Chaira de Diamante:
Estás chairas están fabricadas con polvo de diamante y una de sus principales características es que son extremadamente duras.
Es el material más agresivo, y por lo tanto la recuperación del filo se realiza más rápidamente.
La chaira de polvo de diamante o diamantada, al ser de un material tan abrasivo, permite ocasionalmente desgastar tanto el filo que permite afilarlo.
Por contra no deja el filo todo lo fino que se podría desear. Es lo mas parecido a afilar. Estas chairas de diamante recomendamos complementarlas con las de acero o cerámica para dejar un filo más suave.
La capa de diamante se desgasta con el tiempo, lo que le da una vida útil promedio más corta que al resto.

Chaira de Cromo Duro:
Muy útil para la gran mayoría de cuchillo. Tienen la propiedades magnéticas, retiene las partículas que quitamos del cuchillo.
Las chairas de acero inoxidable tienen estrías que asientan el filo en la hoja del cuchillo. Este tipo de material endereza el filo de tu cuchillo, por lo tanto, después del afilado, sentirás que corta mejor; sin embargo, en realidad, no aporta filo a la hoja.
Las chairas de acero con un grano medio, tienen un poder abrasivo de un 10% con respecto a una piedra, más o menos.
No obstante, la durabilidad de las chairas de acero estriado es superior a la media, y también son las chairas más baratas, de ahí que sean las más habituales para uso doméstico.
Cómo utilizar la chaira

- Coloca la chaira en una base fija
Una de las opciones más estables es situar la punta de la chaira sobre cualquier superficie, poniendo un trapo o superficie antideslizante para que no se resbale. Además, otra manera de hacerlo es que la sostengas en el aire con tu mano no dominante, sujetándola con fuerza para que no se mueva durante el proceso del afilado. - Sujeta la chaira con firmeza
La forma más adecuada de sujetarla es con la mano no dominante, pues de ella sólo requerirás firmeza. En cambio, con la mano dominante necesitarás realizar movimientos con cierta destreza. - Coloca el cuchillo en el ángulo indicado
Emplea un ángulo de 15 grados para los cuchillos japoneses y 20 grados para los europeos. - Desliza el cuchillo sobre el cuerpo de la chaira
Muévelo de arriba hacia abajo. Empieza por el talón y deslízalo progresivamente hacia la punta con un movimiento en forma de arco, usando la hoja uniformemente. Repite el movimiento las veces que sean necesarias, dependiendo el filo de tu cuchillo.